¿Qué pueden aprender las empresas, del Mundial 2026 sobre el trabajo en equipo?
- Barroso Mayorga

- hace 2 días
- 2 Min. de lectura
¿Qué hace que un equipo gane un Mundial… si muchas veces no es el que tiene más estrellas?
Cada vez que se acerca la Copa del Mundo 2026, millones de personas analizan jugadores, tácticas y selecciones. Pero hay algo que pocas veces se dice: los equipos que llegan lejos no siempre son los más talentosos, sino los que mejor trabajan juntos. Y ahí es donde las empresas tienen mucho que aprender del Mundial 2026 México y de la próxima FIFA World Cup 2026.

Pensemos en selecciones como la Alemania de 2014 o la Argentina de 2022. No dependían de una sola figura, sino de un sistema donde cada jugador entendía su rol. ¿Qué pasa cuando alguien intenta jugar solo? El equipo se rompe. ¿Te suena familiar dentro de una empresa? En muchas organizaciones, el error no es la falta de talento, sino la falta de conexión entre ese talento. Puedes tener grandes perfiles, pero si no hay claridad, confianza y objetivos compartidos, el resultado es el mismo que en el fútbol: jugadas aisladas que no llevan a ningún lado.
Aquí es donde los líderes hacen toda la diferencia. En el fútbol, el director técnico no juega, pero define cómo juega el equipo. En una empresa, pasa lo mismo. Los líderes deben alinear, motivar y, sobre todo, construir confianza. Porque sin confianza, nadie pasa el balón. Y sin eso, no hay equipo.
Otra lección clara del Mundial 2026 tiene que ver con el reclutamiento. Los equipos no solo buscan a los mejores jugadores, buscan a los que encajan.
¿De qué sirve fichar a una estrella si no se adapta al sistema?
En el mundo empresarial pasa igual. Muchos candidatos pueden ser brillantes en papel, pero si no conectan con la cultura, el impacto será limitado. Por eso, las empresas que entienden esto no solo contratan por habilidades, sino por mentalidad y capacidad de trabajar en equipo. Y aquí es donde el proceso se vuelve estratégico.
En BSM, por ejemplo, constantemente vemos cómo las organizaciones que cuidan su reclutamiento no solo encuentran talento, sino que construyen equipos mucho más sólidos y alineados. Y hay algo más que el fútbol deja muy claro: los equipos campeones no se construyen en el partido, se construyen antes. En los entrenamientos, en la convivencia, en la forma en que se enfrentan los errores. Lo mismo pasa en cualquier empresa que busca crecimiento empresarial real.
El resultado es solo una consecuencia de lo que pasa todos los días dentro del equipo. Entonces, la próxima vez que veas un partido de la FIFA World Cup 2026, fíjate en algo más que los goles. Observa cómo se mueven, cómo se apoyan, cómo reaccionan cuando van perdiendo.
Porque ahí está la verdadera lección. Y ahora la pregunta es: ¿tu equipo está jugando como un conjunto… o cada uno está intentando meter su propio gol?
.
.
.





Comentarios