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La persona más preparada no siempre es la que tu equipo necesita en este momento

hace 11 minutos
2 min de lectura

¿Qué pasa cuando contratas al candidato con el mejor currículum, pero no es la persona que tu empresa necesita?


Al buscar talento, es natural fijarse en los años de experiencia, los logros profesionales y las responsabilidades que ha tenido una persona.


Después de todo, su trayectoria parece indicar qué tan preparada está para asumir una nueva posición.


Pero hay algo que un currículum no siempre puede mostrar: cómo toma decisiones, cómo se relaciona con los demás y qué puede aportar frente a los retos que enfrenta una organización.

Por eso, el candidato con más experiencia no necesariamente es el más adecuado para el puesto.


Imaginemos una empresa que está creciendo rápidamente. Necesita a alguien con experiencia, pero también con la capacidad de adaptarse a una estructura que todavía está cambiando, tomar decisiones en escenarios inciertos y ayudar a construir procesos que aún no existen.


Un candidato puede tener una trayectoria impecable en grandes organizaciones, pero estar acostumbrado a trabajar con recursos y estructuras que esa empresa todavía no tiene.


Otro puede contar con una experiencia diferente, pero tener el criterio, la flexibilidad y la capacidad de adaptación que el negocio necesita en ese momento.


¿Cuál de los dos sería la mejor contratación?


La respuesta depende de algo que muchas veces se pasa por alto: entender qué necesita realmente la empresa antes de decidir a quién contratar.



Una misma persona puede ser ideal para una organización y no para otra. Incluso puede ser el perfil adecuado hoy, pero no para la siguiente etapa de crecimiento empresarial.


Si una empresa busca estabilidad, quizá necesite a alguien que mejore procesos y dé continuidad a la operación. Pero si está por entrar a un nuevo mercado o transformar su modelo de negocio, tal vez necesite un perfil capaz de cuestionar lo establecido, adaptarse al cambio y tomar decisiones diferentes.


La experiencia importa, pero también importa cómo se aplica. Las habilidades técnicas son importantes, pero deben acompañarse del criterio para resolver problemas y de la capacidad para trabajar con las personas que ya forman parte del equipo.


Por eso, durante el reclutamiento, no basta con revisar si los candidatos cumplen con todos los requisitos de una descripción de puesto.


También hay que preguntarse qué desafíos enfrentarán, qué capacidades hacen falta en el equipo y qué tipo de liderazgo necesita la organización para avanzar.


Elegir bien no significa encontrar a la persona que lo ha hecho todo, sino a quien puede aportar lo que el negocio necesita ahora y prepararlo para lo que viene.


En BSM ayudamos a las empresas a identificar el talento que mejor responde a sus necesidades, considerando no solo la experiencia de los candidatos, sino también los retos y el momento que vive cada organización.


Porque una contratación no debería comenzar únicamente con una lista de requisitos. Debería comenzar por entender qué necesita resolver la empresa y qué capacidades le harán falta para llegar a su siguiente etapa.


Algunas sillas ya tienen nombre. Otras todavía no existen, pero pueden ser decisivas para el futuro del negocio.


La pregunta no es solamente quién tiene el mejor currículum, sino quién debería ocupar esa silla.


¿Qué hará falta para buscar a la persona adecuada para lo que la empresa en realidad necesita?

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